Un océano de sorpresas que cabe en una caja
Fuzzyfish es un juego de pesca magnético con un giro tan sencillo como ingenioso: se juega directamente dentro de la propia caja. Tu peque lanza la caña sin ver qué hay debajo del agua y, cuando algo pica, tira despacio hasta descubrir su captura en el momento exacto en que sale por el agujero de la tapa.
Esa pequeña incertidumbre —¿qué habrá pescado esta vez?— es lo que engancha a partir de los 2 años: cada tirón de caña es una sorpresa nueva, y repetir el gesto una y otra vez es también repetir el aprendizaje. No hay una forma de "ganar" ni de "perder": el juego consiste, sencillamente, en descubrir.
Además, al estar todo contenido dentro de la misma caja —sin agua de verdad ni piezas sueltas por el suelo—, es un juego fácil de sacar y guardar en cualquier momento del día, también fuera de casa.
Qué incluye la caja
- 12 piezas de madera y metal para pescar
- 1 caña de pescar de madera, plástico e imán
- 1 tapa con agujero (plástico y madera) que hace de "agua"
Qué desarrolla este juego
- Coordinación mano-ojo y puntería, al dirigir el imán hacia las piezas
- Motricidad fina en el gesto de sujetar y mover la caña
- Paciencia y concentración, esperando el momento de "picar"
Para quién es
Pensado a partir de los 2 años, es un primer juego de manipulación ideal tanto para jugar solos como en compañía de un adulto o hermanos mayores, sin reglas complicadas de por medio.
Un apunte para jugar tranquilos
Como en todo juego con piezas pequeñas e imanes, recomendamos acompañar las primeras partidas con un adulto cerca, hasta que el peque coja soltura con la caña y el gesto de pescar.