Pelotas sensoriales y de juego para bebés y niños, con relieves, texturas y tamaños adaptados para agarrar, lanzar y rodar.

El juguete más antiguo y de los mejores
Una pelota hace algo que casi ningún juguete: se mueve sola cuando la empujas, y va a un sitio que no puedes prever del todo. Eso obliga a anticipar, a seguir con la vista y a desplazarse. Es de los objetos que más movimiento generan por unidad de precio.
Por edades
- De 6 a 12 meses — pelotas sensoriales con relieves, blandas y ligeras, fáciles de agarrar. Motivan el gateo: rueda un poco y hay que ir a por ella.
- De 1 a 3 años — pelotas medianas para lanzar, chutar y perseguir.
- A partir de 3 — ya empieza el juego con reglas y con otros niños.
Las sensoriales, primero
Las de relieve tienen dos ventajas para los más pequeños: son fáciles de agarrar con manos que todavía no tienen pinza fina, y no ruedan demasiado lejos, lo que evita la frustración de perseguir algo inalcanzable.
El tamaño importa por seguridad
Ninguna pelota destinada a un bebé debe caber entera en su boca. Respeta la edad recomendada, y cuidado con las pelotas pequeñas de hermanos mayores rodando por casa: es una de las vías de atragantamiento más habituales.
Sobre la edad recomendada
Las edades son orientativas y sobre todo un mínimo de seguridad: por debajo suele haber riesgo de atragantamiento con piezas pequeñas. Por arriba no hay límite. Si dudas, pregúntanos: preferimos acertar con el momento del niño que vender más.
Ven a tocarlos
Con los juguetes, ver y tocar cambia la decisión: el peso, el sonido, el tamaño real de las piezas. Los tenemos en Barcelona y Mataró, y te decimos con franqueza si algo le va a durar dos semanas. También te lo enviamos a toda España. 93 485 35 60 o info@noarikids.com.
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