Juguetes sensoriales con texturas variadas, sonidos suaves, espejos y colores contrastados, para la exploración durante el primer año de vida.

El primer año se aprende por los sentidos
Antes de poder manipular con precisión, el bebé conoce el mundo por el tacto, la vista, el oído y —sobre todo— la boca. Los juguetes sensoriales están diseñados alrededor de eso: cada uno ofrece varias informaciones distintas en un solo objeto.
Qué aporta cada estímulo
- Texturas — relieve, suavidad, rugosidad. Cada una activa receptores distintos.
- Contraste visual — los primeros meses ve mejor el blanco y negro y los colores saturados que los pastel.
- Sonidos suaves — cascabeles, papel crujiente. Nada electrónico ni estridente.
- Espejos — se miran fascinados desde muy pronto.
La boca es un sentido
Todo lo que le des va a ir a la boca, y no es un problema que haya que corregir: es la forma más precisa que tiene de explorar a esa edad. Lo que sí importa es que los materiales sean seguros para chupar y que no haya piezas que puedan soltarse.
Poco a la vez
Un bebé rodeado de diez juguetes se satura y no juega con ninguno. Dos o tres objetos, y rotarlos cada semana, funciona mucho mejor: cada rotación los convierte prácticamente en nuevos.
Sobre la edad recomendada
Las edades son orientativas y sobre todo un mínimo de seguridad: por debajo suele haber riesgo de atragantamiento con piezas pequeñas. Por arriba no hay límite. Si dudas, pregúntanos: preferimos acertar con el momento del niño que vender más.
Ven a tocarlos
Con los juguetes, ver y tocar cambia la decisión: el peso, el sonido, el tamaño real de las piezas. Los tenemos en Barcelona y Mataró, y te decimos con franqueza si algo le va a durar dos semanas. También te lo enviamos a toda España. 93 485 35 60 o info@noarikids.com.
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