Muselina bambú 120x120 cm Babyclic: la pieza multiusos que no falta en ningún bolso de bebé
Si hay una pieza textil que suele acompañar al bebé fuera de casa desde el primer día, esa es la muselina: una tela cuadrada, ligera y de gran tamaño, que cambia de función según el momento sin necesidad de comprar varios accesorios distintos. La muselina de Babyclic, de 120x120 cm, está confeccionada en una mezcla de 70% tejido natural de bambú y 30% algodón, una combinación que le da un tacto suave, ligero y muy transpirable, distinto al de una muselina de algodón convencional.
Su gran tamaño —bastante mayor que el de una muselina estándar de 70x70 cm— es lo que permite que sirva para tantos usos distintos sin quedarse corta en ninguno de ellos.
Los usos más habituales
Como manta fina, resulta perfecta para los meses de calor, cuando una manta de algodón normal puede dar demasiado calor. Como protector de hombro, absorbe bien las regurgitaciones del bebé al eructar tras la toma. Y como cobertor, se puede colocar sobre el capazo o el cochecito para proteger al bebé del sol o de miradas, o usarse de forma discreta durante la lactancia fuera de casa.
Por qué el bambú
La fibra de bambú es conocida por ser especialmente suave al tacto y por su buena capacidad de transpiración, dos características que encajan bien con una pieza que va a estar en contacto directo con la piel del bebé en distintos contextos, desde el paseo hasta el sofá de casa.
Estampados disponibles
Disponible en cinco estampados: Heart, Cloudy, Sea Life, Nice People y Orangine, pensados para que cada familia pueda tener más de una muselina —algo habitual, dado lo mucho que se usan— sin repetir siempre el mismo diseño.
Cuidados
Se lava a máquina a un máximo de 30º, se plancha a temperatura media y no debe usarse lejía.
Preguntas frecuentes
¿Cuántas muselinas conviene tener? Al usarse para tantas cosas distintas a lo largo del día —desde limpiar una regurgitación hasta cubrir el capazo—, la mayoría de familias acaba teniendo varias unidades en distintos estampados en lugar de una sola.
¿Es más delicada que una muselina de algodón normal? No especialmente; la fibra de bambú aguanta bien los lavados frecuentes siempre que se respete la temperatura máxima indicada, igual que ocurre con el algodón.
¿Sirve como cobertor discreto durante la lactancia fuera de casa? Sí, es uno de los usos que más se le da gracias a su tamaño amplio de 120x120 cm, mayor que el de otras muselinas del mercado, que permite cubrir bien la zona sin que se note el gesto de colocarla.
Una pieza que crece con el bebé
A diferencia de otros textiles pensados solo para los primeros meses, la muselina sigue siendo útil bastante más adelante: como manta de picnic improvisada, como toalla ligera de playa para un bebé más mayor, o simplemente como paño multiusos en la bolsa de cambio. Su tamaño grande y su tejido ligero hacen que valga la pena tener varias, no solo una.