La jarra de silicona con forma de cocodrilo que convierte trasvasar agua en un juego
La Jarra Cocodrilo de Scrunch está fabricada en silicona 100% flexible, pensada para que los peques trasvasen agua o arena sin que se rompa si se cae, se pisa o se aplasta sin querer. Su diseño con forma de cocodrilo, con el asa integrada en la cola, la hace fácil de agarrar incluso para manos pequeñas todavía poco entrenadas.
Características
- Fabricada en silicona 100% flexible y resistente.
- Dimensiones aproximadas de 18 x 10,5 cm.
- Capacidad de 250 ml.
- Apta para lavavajillas.
Colores disponibles
Esta jarra está disponible en tres colores: Azul, Rosa y Sage, para elegir el que más le guste al peque o completar el set de playa a juego con otros productos de la marca.
Para qué tipo de juego
Al ser ligera, prácticamente irrompible y fácil de llenar y vaciar, es un accesorio versátil para el jardín, la piscina, la playa o incluso la bañera: sirve tanto para trasvasar agua como arena, y el gesto repetido de llenar y verter ayuda a practicar la motricidad fina de forma natural, sin que el juego se sienta como un ejercicio dirigido.
Material y sostenibilidad
Scrunch fabrica sus juguetes de playa en silicona en vez del plástico rígido tradicional, precisamente para que resistan mejor los golpes, no se astillen ni se rompan con el sol y el paso de las temporadas, y puedan reciclarse al final de su vida útil en lugar de acabar rotos en la basura tras un solo verano. Es una marca británica especializada en juguetes de playa y jardín de silicona, pensados como alternativa más duradera a los cubos y palas de plástico convencionales.
Mantenimiento
Se puede lavar con agua y jabón después de cada uso, sobre todo tras el contacto con arena o agua salada, y es apta para el lavavajillas si prefieres un lavado más a fondo de vez en cuando. Al ser silicona flexible, no es necesario preocuparse por golpes durante el juego: recupera su forma incluso si se aplasta o se pisa por accidente.
Edad recomendada
Recomendada a partir de los 12 meses, siempre bajo la supervisión de un adulto durante el juego con agua, como con cualquier accesorio de playa o piscina.
Por qué gusta a los peques
El detalle del asa integrada en la cola del cocodrilo, junto con la boca abierta por donde sale el agua, convierte un gesto tan simple como llenar y vaciar en una pequeña narrativa de juego: el cocodrilo "bebe" agua de la piscina o el mar y luego la "escupe" donde el niño decida, lo que suele alargar el rato de juego mucho más que un cubo o una jarra sin forma reconocible. Es también un accesorio fácil de combinar con el resto del set de playa, ya sea de la propia Scrunch o de otras marcas de juguetes de agua que tengáis en casa.