Un chupete de una sola pieza, fácil de limpiar y pensado para el paladar
El chupete SX Pro Soft de Suavinex está fabricado íntegramente en silicona, sin uniones entre la tetina y el escudo ni piezas sueltas que puedan acumular suciedad. Al ser todo de una pieza, se limpia con mucha más facilidad que un chupete tradicional con partes de plástico y silicona combinadas, y no tiene rincones donde se queden restos de leche o saliva.
Es además reversible: no pasa nada si el bebé se lo da la vuelta en la boca, algo que ocurre constantemente sobre todo en los primeros meses, cuando todavía no controla bien el chupete dentro de la boca. Esto evita las quejas habituales de los chupetes asimétricos, que dejan de funcionar bien en cuanto giran.
Tetina fisiológica SX Pro™
La tetina es de silicona ultra suave con un acabado arenado que imita la textura y la consistencia del pecho materno. Tiene un cuello más fino y ancho y una cabeza más corta y plana que la de un chupete convencional, lo que permite al bebé cerrar la boca casi por completo mientras lo usa, sin que la tetina invada la cavidad oral. La idea es que la sensación sea lo más parecida posible a la que tendría sin chupete, respetando la posición natural de la lengua y el paladar durante esta etapa de crecimiento.
Este diseño fisiológico SX Pro™ está avalado por la Sociedad Española de Odontopediatría (SEOP), lo que da un respaldo clínico al diseño más allá del argumento comercial habitual en este tipo de producto.
Un tratamiento contra la suciedad
El chupete recibe un tratamiento especial, sin aditivos, que reduce que se le peguen pelusas y partículas de polvo, algo muy habitual en los chupetes de silicona por la propia naturaleza del material, sobre todo cuando se cae al suelo o al fondo del bolso. Esto ayuda a mantenerlo más higiénico entre lavado y lavado.
Para qué edad
Esta referencia está pensada para la etapa de 6 a 18 meses, cuando el bebé ya tiene más fuerza de succión y necesita una tetina algo más consistente que la de los primeros meses de vida. Como con cualquier chupete, conviene revisarlo periódicamente por si aparecen grietas o signos de desgaste y sustituirlo cuando corresponda.
Un chupete, no una solución permanente
Como con cualquier chupete, conviene tener en cuenta que su uso continuado más allá de los primeros años puede influir en el desarrollo dental, por lo que muchos pediatras recomiendan empezar a espaciar su uso a partir del año y medio o los dos años, aunque cada niño lleva su propio ritmo. Elegir un diseño fisiológico como este, pensado para minimizar la presión sobre el paladar, es una forma de reducir ese impacto mientras dura la etapa en la que el chupete todavía aporta calma al bebé.
Disponible en varios colores dentro del catálogo de Noari: beige, rosa, azul y azul intenso.